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La confrontación entre Lenín Moreno y Rafael Correa pasa de las redes sociales a la realidad

lunes 27 de noviembre de 2017, 17:00h

María Rodríguez (ALN).- El expresidente Rafael Correa regresa a Ecuador con la lengua afilada. Horas después de aterrizar en Guayaquil acusó al mandatario Lenín Moreno de “traición” a la “Revolución Ciudadana” y de estar aliado “con lo peor de la política nacional”. Antes de su llegada, hubo altercados en el aeropuerto entre simpatizantes y detractores. El Gobierno se limita a indicar que le darán la protección como exmandatario que marca la ley.

Rafael Correa acusa a Lenín Moreno de “traición” a la ‘Revolución Ciudadana’ / Twitter: @35Pais
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Rafael Correa acusa a Lenín Moreno de “traición” a la ‘Revolución Ciudadana’ / Twitter: @35Pais

Tras varios anuncios de que volvería a Ecuador para defender su legado -que no ve con buenos ojos en manos del presidente Lenín Moreno- al fin lo hizo. El exmandatario Rafael Correa llegó en la madrugada del sábado a la ciudad ecuatoriana de Guayaquil en un vuelo privado procedente de Bogotá. En la primera aparición en público tras el regreso, Correa acusó al presidente de “traición” a la “Revolución Ciudadana”, y de estar aliado “con lo peor de la política nacional”, según recoge la BBC.

Con ello se refirió a una supuesta alianza de Moreno con el derechista Partido Social Cristiano, con el grupo del expresidente populista Abdalá Bucaram (fundador del Partido Roldosista) y con banqueros a los que no identificó, tal como informó la agencia EFE.

Correa acusa al presidente Moreno de estar aliado “con lo peor de la política nacional”

El exmandatario también acusó a Moreno de atacar a los aliados cercanos, en clara referencia al exvicepresidente Jorge Glas, en prisión preventiva desde el pasado 2 octubre por supuesto delito de corrupción en el caso Odebrecht, cuyo juicio empezó este viernes.

Correa defiende que Glas es inocente y en repetidas ocasiones ha manifestado que el Ejecutivo de Moreno trata de realizar una “judicialización de la política”. Considera que el objetivo estratégico del Gobierno es “apoderarse de la Vicepresidencia y por eso no han reparado en tratar de destruir la honra de un hombre honesto”, tal como apuntó en una entrevista con Russia Today.

Las declaraciones de Correa en Ecuador son un dardo más hacia Moreno, que se suma a los encontronazos continuos que mantienen ambos políticos desde que Correa se trasladó a vivir a Bruselas hace más de cuatro meses. Uno de esos últimos episodios tuvo que ver con las acusaciones de Moreno sobre el agujero de 1.000 millones de dólares en obras iniciadas en los años del gobierno de Correa. “Estamos enfrentando a mentirosos compulsivos”, respondió el expresidente en Twitter. Una semana antes, el mandatario reveló que Rafael Correa era un candidato perdedor: “No tenía la posibilidad de ganar”, dijo, e incluso habló de que “hubo ambición de perpetuarse en el poder”.

Correa no tiene previsto reunirse con Moreno en su regreso a Ecuador / Twitter: @35Pais

La diferencia en esta ocasión está en que Correa lanza esa crítica desde el mismo corazón de Ecuador y no a miles de kilómetros de distancia, lo que constata que no le basta con defender su legado desde Bélgica.

El expresidente anunció su regreso hace una semana y Moreno se hizo eco en una comparecencia pública. Sin nombrar directamente a Correa, afirmó: “Nadie debe asombrarse ni extrañarse de que un ciudadano que vive en otro país y que comanda a su grupo desde un ático [inmueble donde vive Correa], venga al país. Que venga, que venga, y haga concentraciones en Quito, en el estadio del Aucas, en el estadio Olímpico. Que vaya a Guayaquil, que vaya a Cuenca, que no se esconda en las fronteras, que venga donde la ciudadanía, que de forma respetuosa pero contundente, le dirá lo que piensa de los últimos años de su mandato”. Sin embargo, desde que Correa se encuentra en suelo ecuatoriano, Moreno no se ha pronunciado.

Disturbios en la vuelta de Correa

Precisamente la vuelta de Correa desató disturbios en el aeropuerto de Guayaquil antes de la llegada del exmandatario. Según recoge la prensa del país, el viernes por la noche se produjeron enfrentamientos verbales y físicos entre simpatizantes y detractores de Correa, como el expresidente Abdalá Bucaram, que también acudió al aeropuerto con un grupo de manifestantes contrarios a Correa. Tuvo que intervenir la Policía para separar a unos y otros.

Según varios vídeos que circulan por Twitter y de los que se hace eco el diario El Universo, el excomandante de la Marina Aland Molestina sufrió un corte en la nariz durante los altercados.

Correa, quien aterrizó en una terminal privada, lamentó que “cierta derecha y los pocos roldosistas [simpatizantes de Bucaram] que quedan, generaron incidentes antes de mi llegada” y agradeció a los que esperaron de madrugada para recibirle. “Debemos ser pacíficos, pero firmes”, lanzó en Twitter.

Fractura en el partido

El expresidente regresa a Ecuador para participar en la Convención Nacional de Alianza País, que se celebrará el 3 de diciembre y a la que ha sido invitado por la dirección del movimiento, afín a él. En este sentido, el partido está dividido en dos facciones: una que apoya al presidente Lenín Moreno y otra que respalda a Correa. Según afirmó al diario ALnavío Luis Espinosa Goded, profesor de Economía en la Universidad San Francisco de Quito, “la camarilla de Alianza País” estaría formada por 30 asambleístas, la mitad de la bancada del movimiento, y son quienes le habrían preparado actos de homenaje y conferencias en las que participe.

Correa: “Estoy dispuesto a reunirme hasta con el mismo diablo por mi patria”

Preguntado Correa este domingo en rueda de prensa sobre si tiene previsto mantener un encuentro con Moreno, el exmandatario respondió: “No he tenido en absoluto planificado reunirme con Lenín Moreno, no tenemos ningún contacto, no era la intención de mi visita”.

No obstante, afirmó: “Estoy dispuesto a reunirme hasta con el mismo diablo por mi patria”, pero remarcó que esa posibilidad sólo podría concretarse “en función de objetivos, no el diálogo por el diálogo, en función del país”, tal como publica el diario La República. Este medio informa que el mandatario se quedaría en Ecuador sólo 10 días.

En cuanto a las reacciones del Gobierno a la llegada de Correa, la vicepresidenta de Ecuador, María Alejandra Vicuña (que sustituye en el cargo a Glas), se limitó a indicar que se dará la protección necesaria en el marco de lo que establece la ley, al ser un expresidente de la República, tal como recoge El Universo.

María Rodríguez

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