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Asamblea Nacional

Rafael Alba (ALN).- Alejandro Sanz ha conseguido reunir a unas cuantas estrellas en un vídeo crítico con el chavismo que ha dado la vuelta al mundo. Artistas españoles poco activos en política como Niña Pastori, Vanesa Martín y Pablo Alborán han apoyado públicamente a Juan Guaidó.

Zenaida Amador (ALN).- Casi 90% de las divisas que ingresan a Venezuela provienen del negocio de los hidrocarburos. De hecho, la grave crisis económica actual en buena medida responde a la destrucción de PDVSA a consecuencia del modelo político del chavismo y por eso para Juan Guaidó es una prioridad preservar la operatividad, transmitir señales de confianza al mercado y apurar el paso para la recuperación del negocio petrolero.

Zenaida Amador (ALN).- Uruguay es uno de los últimos reductos que le quedan al chavismo en América del Sur. Las gestiones que adelanta ayudan a ganar tiempo a Nicolás Maduro y a darle piso político a pesar del rechazo del pueblo venezolano y de buena parte de la comunidad internacional. La vinculación genera ruidos internos y salpica al presidente Tabaré Vázquez, que ahora también podría estarle abriendo margen a Maduro para que se oxigene financieramente.

Alonso Moleiro (ALN).- La cuenta de Twitter de Fabiana Rosales, esposa del presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, es la caja de resonancia de una causa: la pugna por un gobierno de transición y la celebración de elecciones justas. Rosales entró en el radar de la opinión pública nacional e internacional una vez que la policía política apresara, y luego liberara, a su esposo. La voz de Rosales, que corre a la intensidad de la crisis política, no ha decaído.

Pedro Benítez (ALN).- Secuestros de menores de edad, detenciones arbitrarias, razzias en los barrios y ejecuciones extrajudiciales son el coctel represivo con que los brazos policiales que acatan a Nicolás Maduro ponen a raya la protesta popular en Venezuela. Mientras la comunidad internacional busca salidas políticas al drama venezolano, las siniestras Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) ponen en práctica su propia versión de la caravana de la muerte en los barrios más pobres del país.

Zenaida Amador (ALN).- La Casa Blanca dio un paso al frente en su decisión de desconocer a Nicolás Maduro como presidente de Venezuela y se jugó la temida carta de las sanciones petroleras en su contra. En paralelo, Juan Guaidó, como presidente encargado de Venezuela con reconocimiento de Estados Unidos y de al menos otra docena de naciones, anunció que inició “la toma del control progresivo y ordenado de los activos de nuestra República en el exterior”. En ambos casos el argumento es el mismo: impedir que el régimen de Maduro siga saqueando los activos y recursos de Venezuela.

Pedro Benítez (ALN).- ¿Por qué el ministro de la Defensa, general Vladimir Padrino López, advierte del riesgo de guerra civil en Venezuela? Esta sólo es posible si hay una fractura en el mundo militar. “Estamos para evitar un enfrentamiento entre venezolanos, no es la guerra civil, no es la guerra entre hermanos la que va a solucionar los problemas de Venezuela, es el diálogo”, dijo este jueves el ministro. Qué ocultan las palabras del general que sostiene a Maduro en el poder.

María Rodríguez (ALN).- La oposición venezolana tiene clara la ruta para traer la democracia al pueblo: actuar pacíficamente y tender la mano a los militares para con su ayuda restituir el orden constitucional. Todo sin caer en la violencia, “un arma con la que (Maduro) pretende confundirnos y separarnos”, advierte Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional. Esto es lo que pide la oposición para la gran marcha.

Zenaida Amador (ALN).- Nicolás Maduro se resiste a abandonar el poder, pero la presión internacional y el rechazo interno lo dejan sin opciones financieras y sin margen para tratar de articular su sostenimiento. A Juan Guaidó, por su lado, la necesidad de minimizar los daños al país, humanos y patrimoniales, lo empuja a acelerar el paso en la estrategia para impulsar la transición política en Venezuela.

Zenaida Amador (ALN).- El 4 de febrero de 1992 Venezuela amaneció con un intento de golpe de Estado que le dio piso a Hugo Chávez para llegar a la Presidencia unos años después. A 27 años de aquel día, luego de dos décadas de ejercicio del poder, el movimiento que Chávez lideró hace aguas y deja una estela de corrupción, destrucción de la economía, empobrecimiento de la población, desmantelamiento de la institucionalidad democrática y violación reiterada de los derechos fundamentales.

Zenaida Amador (ALN).- Al ritmo al que se suceden los hechos en Venezuela es difícil seguirles el pulso. Tampoco es sencillo advertir todas las variaciones que ocurren en el accionar de los distintos actores nacionales e internacionales ante la coyuntura. Sin embargo, toda esta vorágine deja claro que hay un cúmulo de intereses de geopolítica en juego y que, más allá de lo que trasciende a la opinión pública, se está desarrollando una apretada agenda de conversaciones y de negociaciones de toda índole que puede añadir matices a la evolución de los acontecimientos.

Zenaida Amador (ALN).- Venezuela aún no reacciona ante la inédita situación de tener dos presidentes en funciones, Nicolás Maduro y Juan Guaidó, uno considerado ilegítimo y otro avalado por la mayor parte de la comunidad internacional. En este complicado contexto y con el peso de las sanciones internacionales, Maduro impulsa una nueva política cambiaria con la que busca ganar espacios de sobrevivencia.

Zenaida Amador (ALN).- No ha concluido el primer mes de 2019, pero para los venezolanos es como si ya hubiera transcurrido un año entero, no sólo por la abrumadora cantidad de acontecimientos registrada sino también por la velocidad a la que se profundiza el deterioro económico. Y es que mientras se gestiona la transición política y Nicolás Maduro sigue resistiendo a su salida del poder el país va quedando sumergido en la parálisis, la escasez y la hiperinflación.

Zenaida Amador (ALN).- La complejidad de la situación venezolana ha entrado en una nueva fase. Este 23 de enero Juan Guaidó asumió las competencias del Ejecutivo nacional como presidente encargado de Venezuela en apego a la Constitución y recibió el reconocimiento de al menos una docena de países. Aun así, Nicolás Maduro sigue aferrado al poder, se resiste a dejar la Presidencia y compromete el flujo natural de las exportaciones petroleras, que son la principal fuente de ingresos del país.

Zenaida Amador (ALN).- “No quiero bonos, no quiero CLAP, lo que yo quiero es que se vaya Nicolás”. Esta es la consigna que se escucha en las reuniones callejeras, en los atestados vagones del metro y en las protestas espontáneas que se repiten en las barriadas de Venezuela. Puertas adentro de las cúpulas del chavismo la frase es evidencia de que el esquema de control social aplicado en los últimos años hace aguas en medio de una crisis sin precedentes. El margen de maniobra de Nicolás Maduro se acorta y sólo le resta apelar a las acciones represivas y al miedo.