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Edición testing    27 de febrero de 2020

Bandes

Juan Carlos Zapata (ALN).- Toda la trama de la corrupción de Chávez con Portugal comienza en 2010 en un restaurante en Matosinhos, cerca de Porto. Hugo Chávez visitaba otra vez Portugal. Lisboa ya no era sólo un punto de toque técnico en las giras de Chávez a Rusia y Europa. Portugal era una prioridad. Chávez le había dicho a sus más cercanos colaboradores que estaba desencantado con España y ahora prefería Portugal. “Quiero ayudar a Portugal”. Chávez también tenía otra necesidad. Y hace una solicitud que lo encamina hacia una propuesta que deriva en un esquema que desencadena una serie de operaciones milmillonarias.

Juan Carlos Zapata (ALN).- El régimen de Maduro corre el riesgo de destapar una caja de Pandora en Portugal. La arremetida contra la línea aérea TAP y contra el gobierno de Lisboa trae viejos recuerdos. Olvidados en algunos casos. Latentes en otros. Entrar en polémica con la empresa y el Ejecutivo no debe caerle bien al embajador de Maduro, general Lucas Rincón Romero, acostumbrado al bajo perfil. Tampoco a su segunda y muy cercana en la embajada en Portugal. Los nervios están de punta.

Zenaida Amador (ALN).- El Departamento del Tesoro de EEUU emitió nuevas sanciones que involucran a instituciones financieras públicas venezolanas, cuyo epicentro es el Bandes. Se trata del mismo banco que Lenín Moreno señala de haber servido para hacer donaciones a favor de Rafael Correa con el propósito de desestabilizar la democracia ecuatoriana, el mismo que desde 2006 permitió construir una red de tratos con Tabaré Vázquez en Uruguay y que, entre otras cosas, ha servido de soporte para una relación milmillonaria con China, el gran aliado internacional del chavismo.

Zenaida Amador (ALN).- Uruguay es uno de los últimos reductos que le quedan al chavismo en América del Sur. Las gestiones que adelanta ayudan a ganar tiempo a Nicolás Maduro y a darle piso político a pesar del rechazo del pueblo venezolano y de buena parte de la comunidad internacional. La vinculación genera ruidos internos y salpica al presidente Tabaré Vázquez, que ahora también podría estarle abriendo margen a Maduro para que se oxigene financieramente.

Zenaida Amador (ALN).- A propósito del caso de corrupción del extesorero de Hugo Chávez, Alejandro Andrade, que actualmente ocupa titulares en la prensa mundial, vale la pena dar una mirada a algunos hitos de la escandalosa malversación de fondos que anida en Venezuela para entender las razones de la crisis actual.

Pedro Benítez (ALN).- Alejandro Andrade fue uno de los tentáculos de la corrupción, porque el otro fue Rafael Ramírez. Pero en este caso la institucionalidad del chavismo-madurismo no empezó a “investigar” a Andrade hasta que cayó en desgracia. La razón es muy sencilla: los dos fueron parte de la misma estructura corrupta y corruptora que edificó Hugo Chávez para mantener y extender su poder personal. Condenarlos a ellos es condenar a Hugo Chávez.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Chávez protegía a Alejandro Andrade por la tarea que le había asignado –de elevada confianza– en la estructura de financiamiento de la revolución. Lo que se suma a la risa. Al ojo. Andrade lo divertía. Andrade derrochaba simpatía, y no lo hacía enojar. Nunca. Por el contrario, siempre tenía a mano un chiste para el comandante quien, por lo demás, en el cuerpo a cuerpo también era simpático y chistoso. La anécdota de Andrade mostrando las heridas de balas de FAL, y casi desnudándose, arroja una idea del personaje espontáneo y a quien la gracia le brotaba por los poros. Andrade siguió riéndose, convertido en inversionista ecuestre, propietario de caballos pura sangre, de rango nacional e internacional. Más aún, a dos años de la muerte de Chávez y en pleno gobierno de Maduro, mantenía su puesto de director principal del Banco de Venezuela.
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