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Edición testing    9 de abril de 2020

China

Caleb Zuleta (ALN).- La industria en China muestra señales de recuperación. Repunta “moderadamente”, señala el Fondo Monetario Internacional, FMI. Se mueve la industria “a pesar de la débil demanda externa”. Ahora, este leve repunte no compensa aún la caída “notable” de comienzos de 2020 cuando apareció en la misma China el coronavirus.

Pedro Benítez (ALN).- El coronavirus tiene una utilidad política casi infinita. Los funcionarios militares de Nicolás Maduro lo están usando para (entre otras cosas) justificar el trato que se les está dando a los venezolanos del éxodo que retornan desde Colombia. Se les tiene retenidos en la frontera en condiciones infrahumanas. Un trato muy distinto al que el gobierno de Colombia dispensó cuando esos mismos venezolanos hacían la ruta inversa.

Juan Carlos Zapata (ALN).- De todo se oye en medio de la crisis desatada por el coronavirus. Algunos incluso profetizan el fin del capitalismo. Los expertos y futurólogos andan desatados. También los autoritarismos. La pandemia ha dejado al descubierto los peores y también los mejores instintos. ¿Pero qué pasará después que pase?

José Guerra (ALN).- Es un lugar común decir que Venezuela atraviesa por una crisis humanitaria. La aparición de la pandemia del coronavirus vino a poner en evidencia la tragedia que todos conocían y además a evidenciar lo precario y la vulnerabilidad del país para lidiar con un enemigo tan letal. Con el problema adicional del financiamiento durante y luego que pase la pandemia se hace perentorio. He propuesto la conformación del Fondo Humanitario Venezuela para, con los recursos que se acumulen, aplicarlos a la atención inmediata de los venezolanos.

Caleb Zuleta (ALN).- Si la pandemia del coronavirus no es una guerra, lo parece. “O en muchos sentidos lo es”, señala un equipo del FMI en un reciente trabajo. “La gente está muriendo. Los profesionales de la salud están en el frente de batalla. Quienes trabajan en servicios esenciales, distribución de productos alimenticios, servicios de entregas y suministros públicos hacen horas extraordinarias para respaldar estos esfuerzos. Y también están los soldados escondidos: aquellos que luchan contra la pandemia confinados en sus hogares, sin poder contribuir plenamente a la producción”.

Moisés Naím (ALN).- En la crisis que estamos viviendo el aislamiento individual salva vidas. Pero, entre países, el aislamiento hará que los costos de la crisis sean aún mayores. En esta pandemia sin precedentes hay precedentes que nos pueden ser muy útiles.

Caleb Zuleta (ALN).- El coronavirus trae cambios. En la actuación política. En la mirada política. En la gobernanza. En las alianzas. “La reacción frente a la crisis del coronavirus puede ayudar a revertir suposiciones falaces del pasado”. Esto está ocurriendo en lo económico. En cómo enfrentar la crisis que se avecina, que ya el FMI estima será peor que la de 2018. El mundo entra en recesión.

Daniel Gómez (ALN).- “No podemos permitir que las cuentas políticas se interpongan en el camino de salvar vidas. Es hora de la solidaridad mundial”, dice el comunicado que presentaron este jueves ante la ONU Rusia, China, Irán, Siria, Cuba, Nicaragua, Corea del Norte y Venezuela.

Pedro Benítez (ALN).- El gobierno del Partido Comunista chino pretende ahora presentarse como el salvador del planeta enviando material médico y especialistas a las zonas más afectadas por la pandemia que se originó en su territorio y que se descontroló por sus propias decisiones. En esta estrategia están secundados, y no por casualidad, por Cuba y Rusia. Otra argucia es presentarse como víctima de “Occidente”; en esta ya lo acompañan el Irán de los ayatolas y la Venezuela de Nicolás Maduro. Es una operación política a gran escala donde las dictaduras pretenden lavarse la cara y que se olviden sus culpas.

Guillermo Ortega (ALN).- Los números de la peste china son escalofriantes. Apenas el 16 de marzo la cantidad de personas infectadas alcanzaba 100.000 y para el 21 ya superaba los 300.000. Es un crecimiento vertiginoso que sólo está acotado por el tamaño mismo de la población. No obstante, a ese ritmo, a finales de mes ya estaremos por encima de los 500.000 y así continuaremos hasta que, en 6 meses más, alrededor de 70% de la población ya habría padecido la enfermedad. Pero los números económicos y financieros de esta crisis global no son menos alarmantes.

Ysrrael Camero (ALN).- A pesar de lo que muchos dicen, las cifras no hablan por sí solas, dicen aquello que les preguntemos. Así ocurre con los números de la pandemia del coronavirus. Extendida por todos los continentes y afectando a todas las latitudes, en mayor o menor medida, presenta una muy alta tasa de contagio y baja de letalidad. El número que más crece es el de los recuperados, asomando el rostro certero de nuestra supervivencia como civilización, superaremos este trance, pero lo haremos transformados. No seremos los mismos.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Maduro hizo mal todo el procedimiento en la solicitud de los 5.000 millones de dólares al FMI. El organismo le dijo no. El argumento principal fue la legitimidad de Maduro. Este lo sabía. De modo que ahora se considera que la iniciativa de Maduro es más para hacerse víctima y sacar partido mientras la crisis avanza. ¿Es posible esto?

Moris Beracha (ALN).- Un solo hecho inesperado, un imponderable que nadie imaginó que podía desatar el terror colectivo, está arrasando con las expectativas positivas de crecimiento que se tenían con las principales economías mundiales.

Daniel Gómez (ALN).- Un estudio de BBVA Research sobre la economía china en enero y febrero le lleva a concluir que el PIB del primer trimestre de 2020 “podría caer al mínimo histórico”. El impacto se haría sentir durante todo el ejercicio, sumiendo al país en una “fuerte desaceleración”.

Pedro Benítez (ALN).- Desde que se detectó en la ciudad china de Wuhan estaba claro que la epidemia de coronavirus tendría consecuencias económicas y políticas aunque no se podía prever la magnitud. Nunca es posible predecir con exactitud el curso de los acontecimientos humanos, pero sí se pueden identificar actitudes que suelen repetirse en la historia. Por ello se pueden predecir con seguridad dos cosas: el mundo no se va a acabar y la política no se va a parar.