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Edición testing    9 de abril de 2020

CLAP

Zenaida Amador (ALN).- Sin atender el pliego de propuestas del empresariado venezolano, donde recomendaban flexibilizaciones y garantías para remontar la parálisis general de actividades impuesta por las propias autoridades, más las otras secuelas que dejará la pandemia del coronavirus, el régimen de Nicolás Maduro decidió recargar en el sector privado las primeras medidas económicas dictadas cuando se cumple la primera semana de cuarentena general en el país.

Zenaida Amador.- Que Nicolás Maduro haya acudido al Fondo Monetario Internacional (FMI) para solicitar 5.000 millones de dólares en financiamiento es sólo una muestra de la gravedad del cuadro que enfrenta Venezuela, cuyas dimensiones reales son difíciles de precisar en medio de la opacidad y de la incertidumbre que sume a los venezolanos mientras el Covid-19 se expande por el territorio nacional.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Venezuela pasó, de pronto, de tener cero casos de coronavirus a montarse en tres días en 17. La sospecha es que o Maduro mantenía en silencio los primeros casos -y sigue manteniendo otros en secreto- o la epidemia se está propagando demasiado rápido. El hecho cierto es que el miedo entre los venezolanos tiene componentes adicionales a los del resto del mundo.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Vio a unos que le decían que el régimen paga con lo que tenga a mano. Con dólares. Con euros. Con petróleo. Con oro. Con coque. Y vio a uno que le aseguró que es tanto el desorden que 16 buques cargados de petróleo no fueron pagados en 2019, y le endilgan este fiasco al presidente de Petróleos de Venezuela, PDVSA, general Manuel Quevedo, por haberle entregado esa operación a unos boliburgueses de maletín.

Pedro Benítez (ALN).- Acosado por todos los flancos, la lucha que lidera Juan Guaidó al frente de la Asamblea Nacional (AN) entra en un mes decisivo. El futuro del campo democrático venezolano, y el destino inmediato del país, dependen de si consigue mantenerse como presidente de la AN luego del 5 de enero de 2020. Mientras tanto, desde el lado del oficialismo y de sectores de la propia oposición, se hace todo lo posible para que no ocurra.

Zenaida Amador (ALN).- Cerca de cinco millones de personas abandonaron Venezuela en los últimos años para escapar de la crisis política, económica y social que azota al país, y algunas proyecciones indican que la cifra puede llegar a ocho millones al cierre de 2020. Una parte de estos emigrantes se marchó sin deprenderse por completo de sus bienes de valor, principalmente sus viviendas, a la espera de un mejor momento ya sea para regresar al país y seguir disponiendo de ellos, o para venderlos. Y aunque no hay cifras oficiales, se estima que por esta razón en Venezuela hay entre 100.000 y 150.000 inmuebles “cerrados”.

Pedro Benítez (ALN).- Ante la esperada (por inevitable) agudización de la crisis económica venezolana, Nicolás Maduro demuestra una vez más su absoluta falta de ideas. Sólo le queda repetir su gastada retórica, sus promesas siempre incumplidas. En ese terreno ya no tiene más cartas que jugar.

Zenaida Amador (ALN).- En medio de la crítica situación que atraviesa Venezuela, sumida en una emergencia humanitaria que centra la atención del mundo entero, el régimen de Nicolás Maduro no sólo utilizó el hambre de la población como estrategia política y como mecanismo de control social, sino que lo alentó como una vía para el enriquecimiento ilícito propio y de sus allegados. En este escándalo, que remueve la indignación de un país donde cerca de 90% de los hogares vive en situación de pobreza, están implicados empresarios emergentes que crecieron a la sombra del chavismo, varios altos funcionarios del régimen -muchos de ellos militares- y los propios hijastros de Maduro.

Zenaida Amador (ALN).- El testaferro de Nicolás Maduro, la mayor figura de la boliburguesía internacional, ha vuelto a saltar a los titulares bajo la lupa de la justicia estadounidense. Su red de “empresas”, con las que encubrió sobreprecios, sobornos y lavado de dinero, no sólo se aprovechó del hambre de los venezolanos, sino que también sirvió para facilitar la extracción de oro a Turquía.

Zenaida Amador (ALN).- Sin referirse a los señalamientos directos sobre la “red de corrupción que roba al Programa de Distribución de Alimentos CLAP de Venezuela” por medio de importaciones con sobreprecios y otros manejos dolosos, base de las nuevas sanciones aplicadas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos a funcionarios y allegados a su régimen, Maduro se limitó a afirmar que “los CLAP continúan”, pero dice que los reforzará con producción local.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Rusia quiere ayudar al régimen de Nicolás Maduro con raciones de combate. O sea, comida de guerra. Comida de batalla. No es mentira. No es Fake News. En Wikipedia se lee: “Una ración de combate o ración de previsión es una comida empacada para ser fácilmente preparada y consumida por las tropas en el campo de batalla”. Pues Rusia acaba de anunciarlo. Llamó a licitación. Los proveedores se preparan. El plazo vence en menos de una semana.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Otra negociación entre el régimen de Nicolás Maduro y la oposición venezolana. ¿Otra más? Algunos lo consideran así, una más. Sin embargo, han cambiado las circunstancias. Para Maduro y para la oposición, ahora encabezada por Juan Guaidó. ¿Qué es lo que la hace diferente?

Zenaida Amador (ALN).- No importa que el mundo entero haya visto el 23 de febrero el peor rostro del régimen de Nicolás Maduro y la violencia que fue capaz de ejercer para impedir el ingreso de la ayuda humanitaria en el paso fronterizo de Táchira entre Colombia y Venezuela, esa no es la historia oficial. Freddy Bernal justifica cada uno de sus actos que, aunque condenados por la comunidad internacional, son considerados una muestra de heroicidad por el chavismo.

Zenaida Amador (ALN).- Han trascurrido las primeras tres semanas desde que Estados Unidos aplicó sanciones petroleras al régimen de Nicolás Maduro tras el reconocimiento de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela. Desde entonces se han intensificado las acciones para proteger los activos externos de la nación y se cierran los flujos de recursos a disposición de Maduro, quien, casi sin oxígeno financiero, sigue forzando su permanencia en el poder. Los elevados costos de esta situación repercuten en la economía y en los venezolanos.

Zenaida Amador (ALN).- “No quiero bonos, no quiero CLAP, lo que yo quiero es que se vaya Nicolás”. Esta es la consigna que se escucha en las reuniones callejeras, en los atestados vagones del metro y en las protestas espontáneas que se repiten en las barriadas de Venezuela. Puertas adentro de las cúpulas del chavismo la frase es evidencia de que el esquema de control social aplicado en los últimos años hace aguas en medio de una crisis sin precedentes. El margen de maniobra de Nicolás Maduro se acorta y sólo le resta apelar a las acciones represivas y al miedo.