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Edición testing    21 de febrero de 2020

Daniel Ortega

Daniel Gómez (ALN).- El régimen de Daniel Ortega en Nicaragua liberó este lunes a 91 presos políticos. Un gesto con el que pretenden contribuir “a la reconciliación nacional”. La medida también es una respuesta a la presión de la comunidad internacional, la cual exige a Ortega liberación de todos los presos políticos (todavía quedan 61), así como el adelanto de elecciones presidenciales. ¿Cumplirán? Al menos ya han hecho más que Nicolás Maduro.

Daniel Gómez (ALN).- El canciller, Serguéi Lavrov, asegura que América Latina necesita a Rusia en un contexto de “turbulencias regionales”. La necesita, por ejemplo, en el apartado militar. Recuerdan desde el Ministerio de Defensa que ocho países latinoamericanos han firmado acuerdos con Moscú. En esta estrategia también cobran relevancia las palabras del presidente, Vladímir Putin, afirmando que gobierne quien gobierne, Rusia quiere ser influyente en Latinoamérica.

Rogelio Núñez (ALN).- Cuatro son las características que presentará 2020 para la región latinoamericana: será un año de muy alta intensidad electoral, de persistencia de la parálisis reformista a causa de los bloqueos político-institucionales, de favoritismo de las oposiciones en las urnas y de persistencia de las grandes incertidumbres.

Daniel Gómez (ALN).- Para el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, Nicaragua es un “socio estratégico”. La relación diplomática está cumpliendo 75 años y por eso el canciller del país latinoamericano, Denis Moncada, se encuentra en Moscú. Ambos se reunieron este viernes. Nicaragua es, junto a Venezuela y Cuba, uno de los principales aliados de Rusia en la región.

Daniel Gómez (ALN).- Si Daniel Ortega no renuncia, la apuesta es política. Así lo piensa la patronal de empresarios de Nicaragua. Salvo sorpresa, la idea es esperar a 2021, cuando se celebrarán los próximos comicios presidenciales, y apoyar a la oposición con financiamiento. Preparan entre 20 y 25 millones de dólares para ello. Agregan que lo ideal es que haya sólo un candidato opositor. No quieren que se divida el voto.

Ysrrael Camero (ALN).- ¿Cuánto hay de distinto y cuánto de común en las protestas que se despliegan hoy en Latinoamérica? ¿Qué las une y qué las separa? ¿Son acaso fruto de dos conspiraciones mundiales que chocan localmente o expresan agendas sociales internas, sectoriales, regionales o nacionales?

Daniel Gómez (ALN).- El opositor Carlos Mesa le dice a Evo Morales que se desproclame presidente. Que hasta que la OEA no audite los resultados, no puede renovar su mandato. Este termina el 22 de enero de 2020. Hoy parte de la comunidad internacional no reconoce el resultado de las últimas elecciones. Ni la OEA, ni la UE, ni EEUU, ni Canadá lo hacen. Así que, si Evo Morales no rectifica, podría colocar a Bolivia como una dictadura. Lo mismo que le ocurrió a Nicolás Maduro, curiosamente, este enero.

Juan Carlos Zapata (ALN).- En el equipo de Juan Guaidó entienden que Alberto Fernández no es Cristina Fernández de Kirchner. Han estudiado el tema. Han seguido las declaraciones del excandidato y ahora presidente electo de Argentina. Entienden que no es Nicolás Maduro. No es Evo Morales. No es Miguel Díaz-Canel. No es Daniel Ortega. El equipo de Guaidó por ello traza una estrategia diferente para Alberto Fernández.

Daniel Gómez (ALN).- Los gobiernos que cambiaron el mapa político en América Latina no trajeron la estabilidad prometida. Chile arde en protestas. Ecuador ardió hace una semana. Hay problemas en Colombia. Y una crisis económica dejó herido de muerte al gobierno de Mauricio Macri en Argentina. La izquierda tampoco se libra de la inestabilidad. Hoy Bolivia es un hervidero ante el posible fraude electoral de Evo Morales. Hace una semana en México el cuestionado gobierno de Andrés Manuel López Obrador se vio doblegado por el narcotráfico. Por no hablar de las continuas crisis de Venezuela, Cuba y Nicaragua.

Rogelio Núñez (ALN).- Evo Morales nunca ha creído en la democracia liberal. Tras casi 15 años en el poder elegido (2005) y reelegido (2009 y 2014) en las urnas gracias a un viento económico favorable (el boom de los hidrocarburos), a una estrategia clientelar y a la cooptación de las instituciones, su raíz corporativista y autoritaria se había olvidado en el baúl de los recuerdos.

Daniel Gómez (ALN).- La Unión Europa da primer paso para sancionar al régimen de Daniel Ortega al preparar un marco jurídico que permite “sanciones específicas e individuales contra las personas y entidades responsables de violaciones o abusos de los derechos humanos o por la represión de la sociedad civil y la oposición democrática en Nicaragua”.

Caleb Zuleta (ALN).- Para Rafael Correa, el gobierno de Lenín Moreno está en “muerte clínica”. O peor, “está acabado”, y lo que haga, por ejemplo, revertir las medidas, lo hundirá más. Entonces, “el gobierno estaría más que muerto”. Lo que quiere decir Correa es que el presidente Lenín Moreno no tiene salida. Por ahora, goza de muerte vegetal.

Caleb Zuleta (ALN).- Maduro es un tirano de los peores. Pero el peor de todos. Se infiere de la enumeración que hace el escritor Fernando Vallejo. Coloca a Maduro por encima de Kim Jong-un, a quien llama “el engendro de Corea del Norte”.

#Informe Confidencial

Rogelio Núñez (ALN).- El triunfo de Mauricio Macri y la derrota del kirchnerismo en las elecciones presidenciales de 2015 significó el punto de partida de la teoría del “giro a la derecha” según la cual América Latina, tras una década de “giro a la izquierda”, volvía a la política pendular y giraba hacia la derecha.

Ysrrael Camero (ALN).- Hoy nadie quiere retratarse con la dictadura de Nicolás Maduro. Hay un consenso regional amplio respecto al carácter autoritario del régimen, así como sobre la necesidad de darle una solución política perentoria a la crisis que dicho régimen propaga por el hemisferio. El peronista Alberto Fernández ha mostrado abiertamente sus diferencias con la dictadura y su preocupación por lo señalado en el Informe Bachelet sobre la violación de los derechos humanos en Venezuela, pero respecto a Maduro no coincidirá con la “línea dura” promulgada por Trump, Bolsonaro o Duque.