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Edición testing    22 de enero de 2020

Foro de Sao Paulo

Daniel Gómez (ALN).- Nicolás Maduro responde a la gira internacional de Juan Guaidó entregándose a La Habana. Este lunes convirtió al embajador cubano en Caracas en una especie de ministro, definió a Raúl Castro como un “hermano mayor y protector” y pidió “reformatear y mejorar” la relación Cuba-Venezuela. La guinda al pastel se la pondrá con la reunión del Foro de Sao Paulo en Caracas. ¿Será suficiente para contrarrestar la ofensiva diplomática de Guaidó, tejida entre Bogotá, Londres, Bruselas, Davos y Madrid?

Zenaida Amador (ALN).- “Venezuela y Cuba relanzarán Petrocaribe para garantizar a los pueblos soberanía e independencia”, con ese titular reseñaron los principales medios estatales venezolanos el más reciente anuncio de Nicolás Maduro. Sin tapujos, sin disimulos: una estrategia común Caracas-La Habana para el Caribe.

Daniel Gómez (ALN).- El número dos del chavismo, Diosdado Cabello, recordó que la semana que viene definirá la agenda 2020 del Foro de Sao Paulo para América Latina. Quiere devolverle el poder a la calle. Eso dice. Y dice también que los que tienen miedo, que se preparen, “que se compren un perro”, que tiene un plan, y que ese plan es “la victoria popular”.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Hugo Carvajal desde España habla de Bolivia. Analiza por qué Evo Morales se sostuvo tanto tiempo en el poder y qué fue lo que desencadenó su caída. ¿Pero volverá Evo Morales al poder? Hugo Carvajal arroja pistas. Conoce el escenario político.

Pedro Benítez (ALN).- Los acontecimientos indican que si el Foro de Sao Paulo tiene un plan este no se está cumpliendo a la perfección como se han ufanado Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Ni perfecto, ni infalible. Por el contrario, la “brisa bolivariana” no se ha llevado (por ahora) ni a Lenín Moreno ni a Sebastián Piñera, sino a Evo Morales.

Zenaida Amador (ALN).- En Latinoamérica avanza una coalición política donde juegan en paralelo las expresiones de la izquierda radical y los apaciguados discursos progresistas de los líderes que prefieren marcar una cauta distancia de regímenes como el de Nicolás Maduro. Sin embargo, todos están en la búsqueda de un reflotamiento que les permita aprovechar y potenciar los vientos de cambio que soplan en la región. La agenda de trabajo es ardua y el objetivo es volver a teñir de rojo el mapa regional.

Pedro Benítez (ALN).- Los dos principales herederos del régimen chavista están contentos por las protestas en Chile y Ecuador. Tienen algo más que un respiro. Pero ellos saben que las cosas no han salido como las planearon. También están sorprendidos y temerosos del efecto contagio que no se detiene en regímenes de izquierda o de derecha. El segundo a bordo del régimen chavista, Diosdado Cabello, transmite euforia en sus intervenciones públicas. Desde su punto de vista no es para menos. La ola de protestas primero en Ecuador y luego en Chile lo tiene en regocijo. Nicolás Maduro por su parte está satisfecho pero es más prudente.

Daniel Calzadilla (ALN).- El escenario político chileno es un reflejo de las protestas y el sacudón generados en 1989 en Venezuela (El Caracazo). El malestar de una sociedad viene acumulándose desde hace años, pero esta vez detrás del descontento hay una mala intención de la izquierda radical y de otros partidos con el interés acelerado de llegar al poder, para quebrar el Estado de derecho y poner en peligro la estabilidad democrática.

Daniel Gómez (ALN).- El gobierno de Chile no señala a Nicolás Maduro. Habla de una “guerra” contra un “enemigo poderoso”, pero no va más allá. Sin embargo, un dirigente de la oposición en Caracas está convencido de que el chavismo y Cuba son los que incendian las protestas y que trazaron el plan en el Foro de Sao Paulo, organizado por Maduro en julio. Sin embargo, hay un hecho objetivo, y es que la crisis se venía cocinando a fuego lento. No desde Venezuela. Sino en el propio Chile.

Daniel Gómez (ALN).- El pasado 28 de agosto se produjo una votación histórica en la OEA. Más que por el resultado, porque Bolivia, la Bolivia de Evo Morales, no se alineó con Nicolás Maduro. Pero este no es el único episodio que demuestra por qué Morales ya no apoya de manera incondicional a Maduro.

Zenaida Amador (ALN).- Un descolorido Foro de Sao Paulo fue el más reciente telón de fondo del que se ha provisto Nicolás Maduro para tratar de proyectar una imagen de fortaleza ante el mundo que cuestiona su permanencia en el poder por vías ilegales. La XXV reunión de la izquierda, convocada en Caracas del 25 al 28 de julio, no tuvo ni el brillo ni la relevancia que el chavismo intentó imprimirle en la etapa preliminar del evento, ni logró transmitir el espaldarazo a Maduro que el régimen esperaba. Sólo Cuba llegó en su apoyo.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Parece un chiste. O quieren provocar. Pero lo cierto es que el Movimiento de los Países No Alineados votó en Caracas y respaldó al régimen de Maduro para que presente la candidatura de Venezuela al Consejo de Derechos Humanos de la ONU este próximo octubre.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Diosdado Cabello estaba muy contento. Hasta que llegó el apagón eléctrico. Diosdado Cabello quiere que los invitados al Foro de Sao Paulo observen la otra realidad venezolana. Pero allí está el apagón. El número 2 del régimen de Maduro estaba feliz porque la dirigencia que simpatiza con el chavismo se pueda percatar por sí misma de la “patria bonita” de la que hablaba Hugo Chávez, de la resistencia de esa patria, de la lucha de Maduro, de la épica de él mismo. Pero allí está el apagón. Cabello, en calidad de anfitrión del Foro de Sao Paulo, quiere que el evento sea “una gran oportunidad para que” los invitados “vean lo que pasa en Venezuela”. Y allí está el apagón. El país otra vez a oscuras.

Zenaida Amador (ALN).- Mientras a escala global el grueso de las naciones coincide en la necesidad de buscar soluciones al conflicto venezolano, lo que para muchos implica abrir la opción a un cambio político, Nicolás Maduro apela a los espacios alternativos para aprovechar las tensiones de la geopolítica global, las posturas contrarias a Estados Unidos y recibir el espaldarazo de Rusia, factores que son clave en su intento por sostenerse en el poder.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Nadie, ni los amigos saben en qué momento Diosdado Cabello se hizo socialista. O al menos es hacia donde apunta el discurso. Nadie, ni los amigos pueden jurar que sea socialista. Pero es lo que Diosdado Cabello, el número 2 del chavismo, pretende que le crean. Por ello no deja de repetir que sin el socialismo hubiera habido una guerra en Venezuela. Que sin la revolución el país hubiese estallado. Que es la conciencia socialista la que ha permitido que Venezuela cruce por esta especie de periodo especial sin conflictos que lamentar. Nadie, ni los amigos pueden dar fe de la fecha en que Diosdado Cabello dejó atrás la llamada derecha endógena, que era la corriente a la que lo vinculaban, atribuyéndole la llave de los grandes negocios en tiempos de Hugo Chávez, quien lo protegió en las buenas y en las malas, pese a que en ocasiones lo apartó del primer anillo del poder.