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Edición testing    12 de agosto de 2020

Gabriel García Márquez

Juan Carlos Zapata (ALN).- “La jefatura no se divide”. La frase se lee en Gómez el amo del poder. Un libro clásico que narra el ascenso de Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez al poder. Un periodo que se extendió por 35 años. Un libro al que hay que volver en estos tiempos de disputa e incertidumbre en la Venezuela de Maduro y Guaidó.

Juan Carlos Zapata (ALN).- El cuento se llama Espantos de agosto y fue escrito en octubre de 1980. Va para 40 años. Es el cuento del fantasma Ludovico. Un espectro que habita un castillo, en el que pasó una noche Gabriel García Márquez con su familia. Es el castillo que poseía el escritor venezolano Miguel Otero Silva en la Toscana, Italia. ¿Qué pasó esa noche? ¿Apareció el fantasma de Ludovico? ¿O alguien hizo de fantasma?

Rafael del Naranco (ALN).- De la obra de Gabriel García Márquez, uno, sentimentalmente, se aprieta con El amor en los tiempos del cólera, un viaje iniciático por el río Magdalena que le recordaría sus primeros pasos en los diarios de Bucaramanga con sus croniquillas de andar y ver.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Gabriel García Márquez descubrió el miedo cuando niño lo dejaban sentado en un rincón de la casa de Aracataca y le decían que se quedara allí, quieto, tranquilo, porque los fantasmas de la abuela, del tío, de la prima, rondaban por los pasillos, los cuartos, la sala, los corredores. Pero el escritor sacó varias conclusiones de la experiencia del miedo. Una de ellas es que nadie tiene más miedo que los presidentes cuando se levantan en la mañana. En estos tiempos de coronavirus sólo hay que imaginarse el miedo de Nicolás Maduro, Iván Duque, Pedro Sánchez, Emmanuel Macron, Xi Jinping, o del primer ministro de Italia, Giuseppe Comte, entre otros.

Juan Carlos Zapata (ALN).- ¿Saben cuál es el “símbolo más explícito de la pobreza”? Que un joven que ha publicado su primer cuento no tenga plata, nada, pero lo que se llama nada, para comprar el periódico en el que apareció el texto a todo lo largo y ancho de la página. Eso le ocurrió a Gabriel García Márquez. Tenía 20 años. Y esto le parte el alma a cualquiera.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Sabemos que el Coronel tiene 75 años. Pero la edad no la conoceremos sino hasta el final de la novela. Nunca sabremos su nombre. Pero podemos llamarlo Escalona. Tal vez esté pidiendo a gritos, llámenme Escalona, pues Gabriel García Márquez explica en sus memorias que en la medida que le daba forma al personaje, pensaba en el papá de su amigo, el vallenatero, Rafael Escalona, que también era coronel.

Juan Carlos Zapata (ALN).- Le pasó a los boliburgueses. Entraron en el juego de la corrupción chavista y no fue posible devolverse. Se metieron tan a fondo en la necesidad de ser ricos, millonarios, multimillonarios, que no observaron las consecuencias.

María Rodríguez (ALN).- No sólo de los acuerdos de paz habla el expresidente colombiano Juan Manuel Santos en el libro La batalla por la paz. También se vale de memorias personales para explicar sus impresiones sobre líderes mundiales como el papa Francisco, Donald Trump, Barack Obama, Nicolás Maduro, Rafael Correa y Gabriel García Márquez. “Entre tantas personalidades, hay un líder más espiritual cuyo apoyo (por la paz) siempre me conmovió”, son algunas de las palabras que dedica al Sumo Pontífice. De Maduro dice que es “tan altisonante y pasional como su antecesor (Hugo Chávez), pero con menos carisma, escaso sentido del humor y pobre capacidad intelectual”.

María Rodríguez (ALN).- El expresidente de Colombia Juan Manuel Santos dice de Gabriel García Márquez que “siempre fue un trabajador incansable y discreto por la paz”. A Gabo “le debemos mucho más que libros y la gloria literaria. Le debemos su compromiso permanente y muy efectivo con la paz”, subraya el expresidente en el libro La batalla por la paz.

Moisés Naím (ALN).- Cada cierto tiempo, al pueblo imaginario donde transcurre Cien años de soledad lo sacude lo que los economistas, politólogos y sociólogos de hoy llaman un “choque externo”. La novela de Gabriel García Márquez es, por supuesto, mucho más que el relato de los “choques externos” que le cambian la vida a la gente del pueblo. Pero las convulsiones de Macondo ofrecen una excelente metáfora para discutir las sacudidas que le vienen a América Latina.

Oscar Medina (ALN).- Desde el pasado 10 de mayo y hasta noviembre está abierta al público en la Biblioteca Nacional de Colombia “La hamaca grande”, la primera exposición sobre los orígenes y la historia del vallenato tradicional. Fruto de la investigación y curaduría del escritor y periodista Alonso Sánchez Baute, la muestra constituye una oportunidad única e inédita de adentrarse en el rico mundo de los juglares colombianos. “El hecho de que sean canciones que cuentan hechos reales me dio la idea de Cien años de soledad”, escribió una vez Gabriel García Márquez.

Daniel Gómez (ALN).- “No se entregó”, se lee en uno de los 27.500 documentos del archivo personal de Gabo. Un archivo que compró la Universidad de Texas en 2014 e hizo público en diciembre de 2017. Lo que no llegó a entregarse es un texto que el escritor colombiano dedicó a Juan Carlos I con motivo de sus 30 años de reinado. El texto lo tuvo García Márquez en su biblioteca junto a otros 34 documentos. En ellos hay desde un manuscrito original de la inédita nota, hasta una foto de Gabo con el monarca.

Juan Carlos Zapata (ALN).- El presidente Rafael Caldera entrevistó a Gabriel García Márquez en Caracas. Toda una curiosidad oculta por casi medio siglo. Fue publicada a mediados de 1972 en el diario ‘El Nacional’ de Caracas, y ahora la rescatamos y reproducimos en la nueva edición, ampliada y corregida, del libro ‘Gabo nació en Caracas no en Aracataca’. La entrevista con Caldera es significativa en el cronograma de las relaciones de Gabo con el poder. Gabo había ganado la segunda edición del Premio Rómulo Gallegos. El encuentro se produjo en el Palacio de Miraflores. Días antes había declarado: «Creo que en Venezuela es muy difícil una revolución porque es en este país donde el imperialismo tiene más que perder, por ser una nación que vive del petróleo».

Sergio Dahbar (ALN).- Marcel Proust y James Joyce no pudieron compartir una magdalena. Otros que eran amigos terminaron mal, a los golpes, destruyendo la obra del rival, a medida que crecían como artistas.

Sergio Dahbar (ALN).- Paulo Coelho suele ser un autor caprichoso y exigente que busca vender millones de ejemplares y ser reconocido como un gran escritor. No lo había logrado hasta que la primera dama de Puerto Rico lo confundió nada más y nada menos que con Gabriel García Márquez.