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Zenaida Amador (ALN).- Sólo este martes se registraron dos hechos que pusieron nuevamente a Colombia en el radar mundial por la crisis en Venezuela. Por una parte, la postura crítica de Rusia por la participación colombiana en lo que catalogó como una estrategia injerencista sobre Venezuela que busca propiciar su intervención militar y, por la otra, la dramática situación de centenares de venezolanos que intentaban cruzar hacia territorio colombiano de cualquier manera, desafiando el cierre fronterizo y los riesgos generados por la propia naturaleza.

Zenaida Amador.- Juan Guaidó ha ido abonando el terreno para conectar el malestar social con la protesta política e ir desmoronando las bases sobre las que Maduro sostiene operativamente su régimen en las distintas instituciones públicas, incluyendo la castrense, intentando así que se produzca la salida de Maduro por una vía menos costosa y dolorosa, lo que permitiría avanzar más rápidamente hacia la gobernabilidad del país y hacia una elección libre que abra paso a la restauración del hilo constitucional en Venezuela. La apuesta de Guaidó es al quiebre interno del régimen.

Pedro Benítez (ALN).- Secuestros de menores de edad, detenciones arbitrarias, razzias en los barrios y ejecuciones extrajudiciales son el coctel represivo con que los brazos policiales que acatan a Nicolás Maduro ponen a raya la protesta popular en Venezuela. Mientras la comunidad internacional busca salidas políticas al drama venezolano, las siniestras Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) ponen en práctica su propia versión de la caravana de la muerte en los barrios más pobres del país.

Zenaida Amador (ALN).- “No quiero bonos, no quiero CLAP, lo que yo quiero es que se vaya Nicolás”. Esta es la consigna que se escucha en las reuniones callejeras, en los atestados vagones del metro y en las protestas espontáneas que se repiten en las barriadas de Venezuela. Puertas adentro de las cúpulas del chavismo la frase es evidencia de que el esquema de control social aplicado en los últimos años hace aguas en medio de una crisis sin precedentes. El margen de maniobra de Nicolás Maduro se acorta y sólo le resta apelar a las acciones represivas y al miedo.

Pedro Benítez (ALN).- Paradojas de la historia. Hace casi 60 años Venezuela fue el primer país latinoamericano donde se intentó replicar la experiencia cubana de la lucha armada con apoyo material de La Habana. El primero donde se las derrotó. Pero ahora, es el último reducto de las guerrillas de filiación comunista que aún sobreviven: el ELN y los disidentes de las FARC.

Pedro Benítez (ALN).- Lealtad, esa fue la obsesión de Hugo Chávez y con más razón lo es de Nicolás Maduro. Lealtad sin cuestionamientos por parte fundamentalmente de los militares, auténtica columna vertebral del régimen. Pero esa lealtad no ha sido gratis, tiene un precio cada vez más difícil de pagar porque cada vez queda menos que repartir.
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Zenaida Amador (ALN).- La radicalización del régimen de Nicolás Maduro alcanzó un estadio superior este 23 de febrero a pesar de que los ojos del mundo estaban centrados en Venezuela. No sólo bloqueó el acceso al país de la ayuda humanitaria, sino que para hacerlo se valió de colectivos civiles armados y otros grupos de choque con saldo de al menos dos asesinados y 66 heridos. Maduro cerró la puerta a las opciones conciliadoras y, con su respuesta, lanzó un reto a la comunidad internacional.

Pedro Benítez (ALN).- La cúpula del régimen chavomadurista luce desconcertada y aislada. Confiando en el apoyo de la fuerza militar y de sus aparatos de seguridad, subestimaron la presión internacional y no se esperaban la reacción popular de los venezolanos de los últimos días. Dos frentes con los que no contaban lidiar.

Juan Carlos Zapata (ALN).- En Caracas, un puesto de la Guardia Nacional amaneció tomado esta mañana del lunes. Según los videos que se han difundido, los efectivos alzados denuncian la situación de penuria que sufren mientras la oficialidad, la alta oficialidad se llena de dinero, o lo que es lo mismo, se enriquece a base de la corrupción. El puesto rebelde es el Escuadrón Montado de Cotiza.

Pedro Benítez (ALN).- Para bien y para mal las fuerzas militares venezolanas han sido en el último siglo la columna vertebral del Estado. Esa posición ha estado y está (hoy) amenazada por grupos armados que han penetrado el territorio del país bajo el amparo de los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro por razones ideológicas y como aliados del proyecto político chavista. Pero a eso hay que sumar el desprestigio en el que han caído a los ojos de la población, que las identifica como parte del régimen. Un aspecto siniestro que revela la otra cara de la crisis venezolana.