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J. Balvin

Rafael Alba (ALN).- La industria de la música en directo y los festivales promueven un cambio generacional en los artistas y el público que ha encontrado el apoyo de los críticos cuarentones. La transición necesita de la participación de los hipsters, el grupo de alto poder adquisitivo que hizo posible el milagro original.

Rafael Alba (ALN).- Alejandro Sanz ha conseguido reunir a unas cuantas estrellas en un vídeo crítico con el chavismo que ha dado la vuelta al mundo. Artistas españoles poco activos en política como Niña Pastori, Vanesa Martín y Pablo Alborán han apoyado públicamente a Juan Guaidó.

Rafael Alba (ALN).- J. Balvin y Bad Bunny figuran entre las principales atracciones del Festival de Coachella, en el que también hay sitio para Mon Laferte, Rosalía, Tomasa del Real, Javiera Mena y Las Robertas. Despacito ha estado 52 semanas como número uno de la lista canciones latinas más vendidas de la revista Billboard.

Rafael Alba (ALN).- Te Boté, de Nicky Jam, Bad Bunny y Ozuna, con 1.450 millones de visitas ha sido el vídeo musical más visto en los últimos 12 meses. Los expertos del portal estadounidense Pitchfork, la gran referencia internacional de la música moderna, han seleccionado Malamente de Rosalía como mejor vídeo del año.
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Rafael Alba (ALN).- Los artistas colombianos y puertorriqueños son los grandes protagonistas del éxito global de los nuevos estilos urbanos. La capital de Antioquia se erige ahora como una nueva meca para los artistas latinos y amenaza la pujanza de Miami.

Rafael Alba (ALN).- Las claves del éxito son canciones cortas, videos impactantes y un personaje con gancho. Internet ha liquidado el viejo ciclo del negocio de la industria musical que incluía un disco nuevo cada dos o tres años, seguido de promoción, giras y periodos de descanso creativo. Las redes sociales han esclavizado a los artistas, que se ven obligados a un constante bombardeo de contenidos que mezclan lo profesional con lo privado.

Rafael Alba (ALN).- El éxito de crítica cosechado por Rosalía en EEUU puede contribuir a que la música cantada en castellano salga del gueto del ocio para ciudadanos de segunda clase. La juventud del colectivo latino residente en el país norteamericano, con un promedio de edad de 27 años, impulsa el éxito de las nuevas tendencias en música de baile.