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Edición testing    9 de abril de 2020

Lula da Silva

Rogelio Nuñez (ALN).- El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, estridente en sus declaraciones pero pragmático en muchas de sus acciones, está protagonizando un giro en uno de los ejes de su política exterior: ha pasado de ser un fiero crítico del presidente de Argentina, Alberto Fernández, a acumular, en las últimas semanas, sucesivos gestos de acercamiento a su vecino del sur.

Rogelio Núñez (ALN).- Brasil parece encaminarse a una gran pugna entre el presidente Jair Bolsonaro y el bolsonarismo por un lado, y Lula da Silva y el petismo por otra. Entonces, ¿Brasil está condenado a asistir a un choque de trenes inevitable que se va a prolongar hasta los comicios presidenciales de 2022? Aunque todo indica que sí, algunos liderazgos incipientes empiezan a emerger para romper con la doble polarización lulismo-antilulismo y bolsonarismo-antibolsonarismo.

Rogelio Núñez (ALN).- Este 2020 va a ser un año decisivo para Jair Bolsonaro y para la construcción de su proyecto político. Un objetivo que pasa por conformar en torno a su figura y liderazgo un partido que se lo deba todo a él y le sea enteramente fiel. Y, sobre todo, que se alce como la plataforma y el trampolín para conseguir la reelección en 2022, derrotar al Partido de los Trabajadores que renace de la mano de Lula da Silva y, a la vez, evite que prospere cualquier tipo de alternativa de derecha moderada.

Rogelio Núñez (ALN).- Cuatro son las características que presentará 2020 para la región latinoamericana: será un año de muy alta intensidad electoral, de persistencia de la parálisis reformista a causa de los bloqueos político-institucionales, de favoritismo de las oposiciones en las urnas y de persistencia de las grandes incertidumbres.

Pedro Benítez (ALN).- Los expresidentes Lula da Silva y Cristina Kirchner transforman sus respectivos juicios en causas políticas. Una estratagema hábilmente cínica para mantener el apoyo de sus seguidores dentro y fuera de sus países y conseguir impunidad.

Rogelio Núnez (ALN).- El regreso del peronismo a la Casa Rosada con Alberto Fernández como presidente a partir del 10 de diciembre supone asimismo la vuelta de la líder y caudilla del kirchnerismo, Cristina Kirchner, al centro del poder ahora en calidad de vicepresidenta y factótum de la candidatura del mandatario electo. La estela de Cristina Kirchner podría ser seguida por otros como Rafael Correa en Ecuador, Lula da Silva en Brasil, Leonel Fernández en República Dominicana e incluso por el recién defenestrado Evo Morales.

Pedro Benítez (ALN).- Los acontecimientos indican que si el Foro de Sao Paulo tiene un plan este no se está cumpliendo a la perfección como se han ufanado Nicolás Maduro y Diosdado Cabello. Ni perfecto, ni infalible. Por el contrario, la “brisa bolivariana” no se ha llevado (por ahora) ni a Lenín Moreno ni a Sebastián Piñera, sino a Evo Morales.

Pedro Benítez (ALN).- Los dos principales herederos del régimen chavista están contentos por las protestas en Chile y Ecuador. Tienen algo más que un respiro. Pero ellos saben que las cosas no han salido como las planearon. También están sorprendidos y temerosos del efecto contagio que no se detiene en regímenes de izquierda o de derecha. El segundo a bordo del régimen chavista, Diosdado Cabello, transmite euforia en sus intervenciones públicas. Desde su punto de vista no es para menos. La ola de protestas primero en Ecuador y luego en Chile lo tiene en regocijo. Nicolás Maduro por su parte está satisfecho pero es más prudente.

Pedro Benítez (ALN).- La verdad es esta: gobiernos como los de Lenín Moreno, Mauricio Macri e incluso Jair Bolsonaro están cargando con la cuenta de los tres lustros de fiesta populista pagada por el auge de las materias primas que disfrutaron Rafael Correa, la pareja Kirchner y la dupla Lula da Silva-Dilma Rousseff. Estos tuvieron suficientes recursos para financiar toda clase de subsidios a sus clientelas políticas mientras por otro lado sostenían sus respectivas y mutuas redes de corrupción. Ahora alguien tiene que pagar la cuenta y el costo político.

Daniel Gómez (ALN).- Vuelve la retórica chavista contra el FMI. Por fomentar el neoliberalismo que “conduce al infierno”, como dijo el expresidente Hugo Chávez. El blanco de las críticas es el presidente de Ecuador, Lenín Moreno. Críticas que vienen de Nicolás Maduro y también, sorpresa, de sus enemigos y marginados en el chavismo: los exministros Rafael Ramírez y Elías Jaua. Críticas, por supuesto, del expresidente de Ecuador Rafael Correa. Y del Partido Comunista de Cuba. Y del Partido de los Trabajadores de Lula da Silva en Brasil. Críticas también de un español, el asesor de Maduro, Alfredo Serrano Mancilla. Todo el chavismo mundial está en contra de Moreno y su paquete del FMI.

Daniel Gómez (ALN).- El expresidente de Brasil se cuadra con Vladímir Putin. Está orgulloso de su papel. De cómo enfrenta a EEUU. También comparte los análisis sobre Venezuela, así como las críticas a Juan Guaidó.

Daniel Gómez (ALN).- En mayo de 2009, Lula da Silva se reunió con Hugo Chávez. Ambos eran presidentes. El primero de Brasil, el segundo de Venezuela. Tras la conversación, Lula decidió financiar las obras del Metro de Caracas con un préstamo de 747 millones de dólares tramitado por el Bndes. Hoy esta operación, en la que también participó Odebrecht, se encuentra bajo sospecha. Se encuentra en la caja negra del Bndes que Bolsonaro quiere destapar.

María Rodríguez (ALN).- El expresidente de Brasil, Michel Temer, propulsó el impeachment de Dilma Rousseff, sucesora de Lula. Así alcanzó la Presidencia del país en 2016. Tres meses después de darle el relevo a Jair Bolsonaro, la Policía Federal arrestó a Temer por un caso vinculado a Lava Jato. Una megatrama que ya hundió al expresidente Lula, encarcelado hace casi un año.

Juan Carlos Zapata (ALN).- La presencia de Evo Morales en la toma de posesión del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, ha sido catalogada como una señal de pragmatismo. Morales fue el único de los mandatarios de la órbita chavista-castrista en asistir este martes a Brasilia. Morales viene de mantener buenas relaciones con Michel Temer, no así Venezuela, Cuba y Nicaragua.

LO MEJOR DE 2018

Juan Carlos Zapata (ALN).- Siempre hay que volver a lo mismo. Saltarse la norma para ser reelecto. O acudir al ventajismo electoral –con todo el peso del Estado y la corrupción- pues el propósito es ganar elecciones para que el modelo mantenga la mascarada democrática. Lo hizo Chávez. Lo hizo Correa. Lo hicieron los Kirchner. A Correa le salió mal la jugada. Jamás pensó que de las propias filas del correísmo iba a surgir la corriente que lo denunciaría por corrupción, por abuso de autoridad, por mal manejo de la economía y por egocéntrico y mesiánico. Lo que le ocurrió a Correa no es lo que quieren quienes apoyan a Evo Morales.