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Edición testing    29 de marzo de 2020

Williams Kaliman

Juan Carlos Zapata (ALN).- Porque Bolivia estaba en peligro. Porque el Estado estaba en peligro. Porque “la situación estaba entrando en un punto de no retorno”. Por eso se le sugirió a Evo Morales que renunciara. Pero no hubo golpe de Estado.

Juan Carlos Zapata (ALN).- ¿Cuántas agendas hay en desarrollo en Bolivia? Los principales actores políticos del país ya parecen encaminados a pactar el esquema y la fecha de las nuevas elecciones. Pero la calle sigue activa, la protesta sigue viva. Desde el exilio el expresidente Evo Morales mantiene la línea de que se siga ejerciendo presión sobre el gobierno interino de Jeanine Áñez y al mismo tiempo endurece el lenguaje contra los militares a los que una vez consideró leales al proceso político que lideró. Evo Morales ha llegado ahora al punto de denunciar que pudo haber sido objeto de un atentado. Evo Morales suma ahora dos problemas. Ya no cuenta con un partido monolítico -unos parlamentarios piden su regreso y otros no- y el haber endurecido el lenguaje contra los militares, lo aleja de estos.

Daniel Gómez (ALN).- Ahora los militares son unos golpistas que colaboran con la derecha y Estados Unidos para sacarlo del poder. Al principio ni los señalaba. Creía que con equipamiento e ideología había comprado su lealtad.

Daniel Gómez (ALN).- Parece que Evo Morales confunde lealtad con legalidad. Se siente traicionado. Por el Ejército, quienes le dijeron que se iba a mantener en el poder. Por el general Williams Kaliman, un hombre del que tenía buenas referencias. Y mientras, Evo Morales se olvida de lo importante: defender la Constitución.

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